Piratería en el fútbol: el consumo ilegal deportivo y el debate sobre la iniciativa de LaLiga
Más allá del amor, el fútbol es uno de los grandes motores del mundo. Solo en España, LaLiga superó en 2025 los 5.000 millones de euros en ingresos totales, según datos de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), sosteniendo a clubes, profesionales y miles de negocios vinculados directa e indirectamente al deporte rey.
Este modelo se enfrenta, sin embargo, a una amenaza persistente: la piratería. Para combatirla, LaLiga ha lanzado la iniciativa “Protege al Fútbol Legal”, que ofrece 50€ a los usuarios por denunciar retransmisiones sin licencia en bares y salas de apuestas. La medida ha generado una fuerte controversia social, por lo que en casino.org hemos querido analizar el debate a través de un estudio desde tres perspectivas: un análisis de sentimiento en términos digitales, una encuesta a 6.000 aficionados del fútbol sobre hábitos y consumo de piratería y un análisis económico junto a expertos en finanzas deportivas.

Estas son las principales conclusiones del estudio:
Rechazo mayoritario en redes sociales: el análisis de sentimiento digital revela que el 55,8% de los aficionados se posiciona en contra de la iniciativa de LaLiga, frente a solo un 2,1% que la apoya abiertamente.
Efecto inmediato de la polémica: desde el anuncio de la medida, el tráfico a la sección de denuncias de LaLiga ha aumentado un 78%, impulsado también por usuarios que anuncian denuncias falsas para colapsar el sistema.
Piratería por territorios: Castilla y León lidera el consumo ilegal de fútbol (29,4%), seguida de Euskadi (28,9%) y Murcia (26,3%), mientras que Catalunya, Madrid y Andalucía concentran el mayor impacto económico para LaLiga.
El precio marca el límite del aficionado: los usuarios gastan una media de 23,8 € al mes en canales ilegales, pero fijan en 35,1 € el máximo que estarían dispuestos a pagar por el fútbol legal sin costes adicionales.
Visión experta desde el fútbol profesional: José María Durán, ex CEO de clubes de Primera División, defiende que “LaLiga está haciendo probablemente el mejor trabajo contra la piratería del mundo, hasta el punto de que su modelo se está exportando a otros países”.
La piratería del fútbol español tiene precio: 50€ por persona.
Con un impacto estimado de entre 600 y 700 millones de euros anuales sobre los clubes de fútbol españoles, la lucha contra la piratería ha llevado a LaLiga a dejar la pelota en el tejado de los propios aficionados —nunca mejor dicho— con una medida tan innovadora como polémica.
El análisis de la conversación en redes sociales refleja un rechazo mayoritario: el 55,8% de los aficionados se posiciona en contra de la iniciativa, frente a tan solo un 2,1% que la apoya abiertamente. El 42,1% restante interactúa con contenidos relacionados con la noticia sin mostrar una postura clara.
Las críticas se centran tanto en el fondo como en la forma. Por un lado, muchos usuarios consideran insultante que se incentive económicamente a ciudadanos para realizar una labor que, a su juicio, debería asumir LaLiga. Por otro lado, se cuestiona la coherencia de la recompensa frente al elevado precio de los servicios oficiales, así como el posible perjuicio para los aficionados, al reducirse el número de locales donde poder ver fútbol. Además, un segmento relevante de usuarios afirma que realizará denuncias falsas con el objetivo de colapsar el sistema. Un comportamiento que podría estar detrás del incremento del 78% en el tráfico de la sección de denuncias de LaLiga registrado desde el anuncio de la medida la semana pasada.
Más allá de la reacción social, desde el entorno profesional del fútbol la medida se interpreta como parte de una estrategia más amplia para proteger un modelo económico seriamente amenazado. Así lo explica José María Durán, Sports Advisor en Iberian Soccer y ex CEO de tres clubes de Primera División, quien defiende que “LaLiga está haciendo un gran trabajo contra la piratería, probablemente el mejor del mundo, hasta el punto de que su método se está exportando a otros países”.
Durán subraya que el nivel de piratería es alarmantemente alto y que está directamente vinculado a un perjuicio económico que recae sobre los clubes. “Es dinero que pierden los clubes profesionales, que cada año aportan una fortuna al deporte español, especialmente a través del reparto de los derechos televisivos”, señala.
El experto añade que el fútbol profesional sostiene buena parte del ecosistema deportivo nacional y defiende un principio de equidad económica: “Cualquier negocio que se beneficie directamente de la competición debe pagar”, en referencia a quinielas, casas de apuestas y otros operadores cuya actividad depende, en parte, del atractivo de la competición.
España frente a la piratería, en cifras
La piratería del fútbol en España no es un fenómeno puntual. Según datos del propio estudio de LaLiga, el 59% de los españoles reconoce recurrir a contenidos pirata, al menos, una vez al mes, una cifra que supera en un 25% la media europea. Lejos de corregirse, el problema se ha intensificado: entre 2021 y 2023, el consumo ilegal de fútbol creció en 36,5%, consolidándose como la punta de lanza de la piratería europea.
No obstante, el análisis realizado por casino.org a 6.000 aficionados de fútbol revela un matiz relevante para el contexto. A pesar de recurrir a la piratería, los usuarios valoran muy positivamente la experiencia del fútbol legal, otorgándole una puntuación media de 8,4 sobre 10. La ausencia de parones, retrasos, problemas de sonido o caídas de señal se percibe como un valor diferencial incuestionable frente a las retransmisiones ilegales.
La principal causa de la piratería es económica y se resume en los siguientes puntos:
7 de cada 10 (72%) indica que la principal razón de acudir a la piratería son los elevados costes de los servicios oficiales
El 14,9% rechaza el pago por el fútbol nacional por objeciones morales al haber recibido financiación pública.
Un 10,6% considera que la oferta por partido único de 9,99€ es excesiva.
Mientras que el 2,5% admite que la accesibilidad a la piratería evita la contratación del servicio oficial.
Estos motivos han llevado a una normalización social del consumo ilegal de fútbol, la cual explica que los encuestados otorguen una puntuación media de 7,8 sobre 10 al preguntarles sobre el grado de aceptación de la piratería en España. De hecho, al tratarse de un servicio más, ya se considera como otra tipología de servicio, por lo que no es gratuito. El gasto medio por el consumo ilegal de fútbol es de 23,8 euros al mes. En contraste, los encuestados establecen el techo máximo de gasto por ver el fútbol en 35,1 euros de media al mes y, de reducirse el precio oficial – sin pago adicionales por parte del operador - escogerían los canales oficiales sobre los piratas.
El impacto autonómico de la piratería
El gasto de la piratería no es homogéneo en todo el territorio. Según las cifras del informe, Castilla y León encabeza la lista de comunidades con mayor nivel de piratería, con un 29,4% de los aficionados admitiendo que utilizan servicios ilegales de streaming para ver el fútbol, al menos, una vez al mes. Le siguen Euskadi, con un 28,9%, y la Región de Murcia que cierra el podio con un 26,3%.
Sin embargo, al analizar el impacto real de la piratería en términos económicos, el ranking varía. Catalunya se sitúa como la comunidad autónoma con mayor impacto nacional: aunque registra un 23,2% de piratería interna, concentra el 21,2% del total nacional. Esto supone que LaLiga deje de recibir entre 127,5 y 148,6 millones de euros de los usuarios catalanes.
En segundo lugar, aparece la Comunidad de Madrid que, con un 21,3% de piratería sobre el total de su población, representa el 19,4% del cómputo nacional, lo que supondría una recaudación que oscila entre los 116,2 y los 135,6 millones de euros.
Andalucía ocupa la tercera posición del ranking al registrar un 17,3% de su población que consume contenido futbolístico a través de canales no autorizados. Sin embargo, su impacto en la piratería supone el 14,9%, traduciéndose en términos económicos entre 89,5 y 104,4 millones de euros que LaLiga dejaría de ingresar.
La Comunitat Valenciana cierra la clasificación de las comunidades autónomas con más impacto en la piratería, al concentrar un 14% del total nacional, con pérdidas estimadas de entre 84,2 y 98,2 millones de euros.
Conclusión: La piratería es un problema estructural que va más allá de la denuncia
Este estudio refleja que la piratería del fútbol en España es el resultado de un desajuste entre modelo económico, legislación y hábitos de consumo. Mientras LaLiga intensifica su lucha con medidas inéditas, el debate sigue abierto: combatir la piratería exige no solo sanción y denuncia, sino un modelo más accesible y sostenible para el aficionado y medidas contundentes que permitan la estabilidad del fútbol español.
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